En el anterior post te dimos un par de ideas sobre quien son los millennials. Hoy queremos profundizar en qué hacen y no en quienes son. Tenemos claro cuando nacieron y que son digitales y si viste nuestra infografía tienes una pincelada de su comportamiento.

Los Millennials están mostrando hábitos nuevos respecto a las generaciones previas y pueden convertirse en un quebradero de cabeza para las marcas nuevas o consolidadas. Han llegado para quedarse y son el futuro. Como decíamos son digitales han crecido con las tecnologías y sus costumbres y preferencias son diferentes. La tecnología abre nuevos caminos y nuevas vías de consumo a la par que comunicación es una extensión de la nueva forma de pensar que se está imponiendo. Y es aquí donde está la clave, porque la sociedad está empezando a experimentar una evolución en su ética. Una nueva realidad está empezando a verse en todo tipo de áreas, desde música o entretenimiento hasta coches. La tecnología simplemente facilita esta evolución y las nuevas generaciones la adoptan, pero la clave está en que la mentalidad en general se está transformando.

Una nueva actitud que puede empezar a verse en cualquier parte y, una vez que se empieza a reconocer este cambio, se puede aplicar. Por eso, en lugar de chocar contra esta nueva ola, las compañías tendrán que encontrar la forma de aprovechar este nuevo mercado adaptándose a las tendencias.

Nuestros padres lucharon por comprar un coche, las nuevas generaciones odian atarse. Ahora podemos encontrar y poseer cualquier cosa que queramos, en cualquier momento, a través de internet. Esto altera el equilibrio entre la oferta y la demanda, y el valor se ha desplazado hacia otro lugar. Ahora que podemos comprar, de forma sencilla, cualquier cosa, la cuestión está en qué hacemos con eso, y el valor se enmarca en el “hacer”.

El consumismo tiene un nuevo prisma no es la compra o la posesión lo que quieren es la experiencia. Adquirir algo ya no tiene tanto que ver con el propio producto, sino por su capacidad con conectar a la gente con algo más, es decir, porque se puede hacer algo que valga la pena con ello, porque dice algo a los demás sobre el objeto o sobre nosotros.

Pero ante este nuevo panorama, hay claves sobre el nuevo comportamiento de los consumidores que las compañías no pueden olvidar:

La gente compra cosas por lo que pueden hacer con ellas
Un producto o servicio puede ayudar a la gente a hacer cosas importantes, y esto les conecta con gente en un sentido de poder. Ya no son espectadores de su vida, sino que tienen autonomía y capacidad de acción. Apple, es un claro ejemplo, ha sabido entender perfectamente esta mentalidad y lo aprovecha a través de productos y servicios que dan a los consumidores un sentido de control sobre el mundo que les rodea.

Las marcas tendrán que establecer una comunicación clara y transparente ayudando a entender cómo un producto o servicio puede hacer que su vida sea mejor. Qué experiencia gira en torno al producto o servicio.

La gente compra cosas por lo que pueden contar a otros sobre ellas
Muchas veces, la felicidad de poseer algo no está en tener, sino en compartir. Al compartir algo que nos gusta con gente que nos gusta creamos lazos, y esto es significativo.Las marcas tienen que ser quienes ayuden a las personas a conectarse con otras personas. Las ventas ya no consisten en vender, sino en crear una comunidad.

Una vez más Apple ha creado bien su mercado y sus segmentos. Tener un Iphone en muchos casos implica sentimiento de pertenencia.

La gente compra cosas por lo que dicen de sí mismos
Los consumidores ahora son más conscientes del medioambiente, de la sociedad, y más locales. Los objetivos que persiguen son distintos, pero la motivación se convierte en un diferenciador con mucha fuerza. Tenemos de ejemplo una joven marca de fregasuelos que se ha ganado un lugar en el corazón de muchos, Asevi. Se atrevió a contar en un spot que las familias ya no eran papá mamá y los pequeños en idilio, ahora son homoparentales, viuda, madre trabajadora… 

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